Síntomas
El dolor de hombro que no era una lesión
Por qué el dolor de hombro sin una lesión que lo explique puede venir de un tumor en la punta del pulmón, y qué características lo distinguen de un problema del hombro.
En resumen
Guía sobre el dolor de hombro que no es una lesión, con las señales que lo separan de un problema mecánico común y cuándo pedir imágenes del pecho.
Lo que suele ser el dolor de hombro
Casi todo dolor de hombro es mecánico. Es decir, viene de las partes del propio hombro. Casi todos los casos se explican por unas pocas causas. La tendinopatía y los desgarros del manguito rotador. El pinzamiento subacromial. La capsulitis adhesiva, que muchos llaman hombro congelado. La artrosis. Y el dolor que llega desde un cuello con artritis. Todas se portan de un modo que se puede reconocer. El dolor aparece con ciertos movimientos o posturas. El médico lo puede repetir al mover su brazo. Suele doler al apretar la zona. Y suele ceder en unas semanas con reposo, con cambios en la actividad y con fisioterapia.
El cáncer es una causa poco común de dolor de hombro. Está en esta lista por un motivo. Cuando sí lo causa, el dolor se porta de otra manera. Y esa diferencia se puede aprender a notar.
Dolor referido en lugar de local
Hay partes del cuerpo que nada tienen que ver con la coyuntura del hombro. Aun así, pueden mandar dolor hasta ahí.
El diafragma comparte nervios con la piel de la punta del hombro. Por eso, algo que lo irrite por debajo puede doler en el hombro. Puede ser el hígado, la vesícula, el bazo, un absceso o la capa que cubre el pulmón. En esos casos, el examen del hombro sale del todo normal. Los problemas del corazón mandan dolor al hombro y al brazo izquierdos. Casi siempre traen además peso en el pecho, sudor o falta de aire.
El patrón que más importa aquí nace en la punta misma del pulmón. Los tumores de esa zona se llaman tumores de Pancoast o del surco superior. Son cerca del 3% al 5% de los cánceres de pulmón. Casi nunca dan los signos típicos del pulmón. Muchas veces no hay tos ni sangre al toser. El dolor de hombro es la queja inicial hasta en el 96% de los casos. Por eso al inicio se tratan como si fueran otra cosa. Se piensa en el manguito rotador, en un disco del cuello o en un hombro congelado. Se han descrito demoras de cinco a diez meses para llegar al diagnóstico.
Las características que lo distinguen de una lesión
Vale la pena que las mencione si alguna es su caso:
- No hubo golpe, esfuerzo ni actividad rara antes del dolor
- El dolor no se repite al mover el hombro, y moverlo no lo empeora
- El dolor lo despierta de noche y no cede en ninguna postura
- El dolor va a peor semana tras semana, en vez de subir y bajar
- Seis semanas de fisioterapia o de reposo no cambiaron nada
- El dolor corre hacia el omóplato, la axila o la cara interna del brazo
- Adormecimiento u hormigueo en el dedo anular y el meñique; o falta de fuerza y músculos flacos en la mano
- Un párpado caído, con la pupila más chica de ese lado, o menos sudor en esa mitad de la cara
- Voz ronca, falta de aire, pérdida de peso sin explicación o haber fumado
Los dos últimos puntos juntos forman la mezcla que a los médicos se les enseña a tomar en serio. Es decir: dolor de hombro, más signos en la mano, más cambios en el ojo del mismo lado.
Qué implica una evaluación
Una revisión completa examina el hombro, el cuello y el pecho. Incluye además un examen de los nervios del brazo y de la mano. Si el dolor sale al mover el hombro, casi seguro nace de la coyuntura o de un tendón. Si no sale, ese dato también sirve.
Las imágenes suelen empezar con una radiografía simple del hombro. Si la historia no cuadra con un golpe, se suma una radiografía del pecho. Ojo con esto: las lesiones de la punta del pulmón se pasan por alto con facilidad. Las sombras de esa zona se montan unas sobre otras y las tapan. La tomografía del pecho da datos más firmes. Y la resonancia magnética de la entrada del tórax y del plexo braquial es la prueba que más detecta. Se pide cuando se sospecha un tumor del surco superior o daño de una raíz de nervio. También se pueden sumar análisis de sangre. Sirven si cabe una infección o una enfermedad con inflamación. El ultrasonido o la resonancia del hombro miran el manguito rotador.
Qué tanto tiempo es demasiado esperar
¿El dolor vino tras un esfuerzo claro y cambia con la postura y el movimiento? Entonces es lógico tratarlo con cambios de actividad y fisioterapia. Dele de cuatro a seis semanas antes de volver a revisarlo.
Pida cita antes si no hubo ninguna lesión. También si el dolor lo despierta noche tras noche. O si empeora cada semana en vez de calmarse. Lo mismo si salió alguno de los signos de los nervios o del ojo que se citan arriba. ¿Ya pasaron seis semanas de tratamiento sin mejora? Entonces es lógico preguntar algo concreto: si hacen falta imágenes que incluyan el pecho, y no solo el hombro.
Busque atención de emergencia si el dolor de hombro o de brazo viene con opresión en el pecho, sudor, náuseas o falta de aire. Vaya también si el dolor en la punta del hombro se junta con dolor fuerte de vientre, mareo o desmayo.
¿Conoce a alguien que necesite esto?
Muchas personas buscan algo así y no saben por dónde empezar. Si esto le serviría a un amigo o a alguien que quiere, envíeselo — hemos escrito una primera línea para que no tenga que mirar un mensaje vacío. Puede cambiar cada palabra.
Su mensaje se escribe y se envía desde su propia aplicación de correo o mensajería — nunca vemos a quién se lo envía, y no se agrega nada a ninguna lista.